Entradas

Regalos de empresa, un plus para que tu marca sea recordada

El uso de regalos de empresa hoy en día constituye una de las prácticas más habituales. Independientemente del tipo de empresa o negocio, son cada vez más las organizaciones que apuesta por esta acción, como uno de los puntos indispensables dentro de su estrategia de fidelización. 

Y es que se trata de una práctica que ayuda a las grandes marcas a generar lazos de conexión con clientes y proveedores, incrementar su visibilidad y por supuesto; potenciar la imagen de la marca de una forma sutil y altamente apreciada.

Si bien los regalos entre personas tienen su origen en el antiguo Egipto cuando los ciudadanos hacían regalos a los faraones, reyes o personas de gran influencia en la ciudad con el objetivo de ganarse sus favores; la creación de los regalos de empresa data del S. XIX.

Fue en esta fecha cuando Jasper Freemont Meek, tuvo la brillante idea de convencer al dueño de una zapatería de la ciudad de Coshocton para ofrecer como regalo promocional unas bolsas de libros personalizadas, a todos los niños que se acercaran a conocer su tienda.

¿Resultado? Una campaña de fulminante éxito a bajo coste, si lo tuviéramos que comparar con los grandes beneficios que supuso.

Qué tipos de regalos de empresa existen

Si avanzamos en el tiempo, actualmente no podemos negar los grandes resultados que pueden llegar a proporcionar estos regalos corporativos, usados de manera adecuada dentro de una estrategia de marketing y fidelización.

¿Pero es la primera vez que conoces detalles sobre el tema? En ese caso, queremos compartir contigo más detalles sobre este tipo de artículos.

Existen numerosos tipos de regalos de empresa altamente valorados por los usuarios y que se pueden integrar perfectamente, en el día a día de tus clientes. La variedad es infinita. Pero, entre los más destacados, nos encontramos:

  • Artículos de oficina como libretas, agendas o bolígrafos personalizados.
  • Memorias USB.
  • Bolsas y mochilas con el logo de la marca.
  • Paraguas personalizados.
  • Gorras promocionales.
  • Regalos funcionales como tazas de viaje y termos.
  • Otros: llaveros, lanyards, e incluso artículos pensados para determinados periodos del año. Por ejemplo, pelotas de playa personalizadas.
  • Regalos eco. La última tendencia, seleccionada por grandes empresas que otorgan un valor especial al respeto por el medio ambiente.

Beneficios de esta acción

Un estudio realizado por la Pomotional Products Association (PPAI) indica que los consumidores que reciben un regalo de empresa, presentan una mayor predisposición a realizar posteriormente una compra.

A modo de resumen, hemos realizado una recopilación de cuáles son los principales beneficios de usar regalos de empresa promocionales, dentro de tu plan de acciones de marketing y promoción.

  • Los regalos de empresa crean conocimiento de marca y generan potenciales clientes.
  • Fidelizan clientes actuales.
  • Pueden ser usados para enviar a clientes y proveedores. Pero también, se pueden emplear como una acción interna, destinada a la mejoran de las relaciones con empleados.
  • Los regalos corporativos refuerzan la presencia de marca, manteniéndose siempre en el «Top of Mind» de los usuarios.
  • Fortalecen la imagen y percepción de marca, como una empresa que cuida a sus clientes y se preocupa por ellos, valorando su fidelidad.
  • Son personalizables con tu logo, naming o claim.
  • Perduran en el tiempo y encajan en la rutina diaria de nuestro target.
  • Los regalos promocionales son cada vez más empleados en acciones B2B. Por eso, pueden llegar a generar canales nuevos de colaboración y networking; así como posible captación.

Tu imagen corporativa vale más que 1.000 palabras

Qué es

La imagen corporativa tiene mucho que ver con esa frase que dijo una vez Oscar Wilde y que casi todas las empresas relacionadas con el diseño y la impresión han tomado como presentación de sí mismos. Decía algo así como que

No hay segundas oportunidades para causar una primera impresión

Parece obvio, pero es una realidad.

Del término etimológico ‘retrato’ y ‘cuerpo’, la imagen corporativa vendría a ser la representación que se tiene de un cuerpo, es decir, de una entidad o empresa.

El primer paso a seguir es percatarte de que además de existir físicamente como entidad, tienes que convertirte en real en la mentalidad de quienes sean potenciales clientes. O sino, no vas a obtener beneficios. Lo esencial es tener una estrategia comunicativa que te permita llegar a todos.

Tiene que existir una coherencia de la empresa y todo lo que nos identifica con ella. Al final se trata de imprimir tus valores, tu esencia. A esto habría que sumarle que la gente pueda darle un uso práctico a los artículos relacionados con ella. El envase es lo primordial, es lo que hará que tomen la alternativa de cogerlo o no. De llevarlo consigo, de hacerlo suyo. 

Lo que está personalizado es lo que hace que el cliente no solo se identifique con tu empresa, sino también con tus valores.

No obstante, es la calidad lo que hace que nuestro cliente tenga buena imagen de nosotros. Esto es, si el producto no dura o se rompe, deja a tu marca en mal lugar. Para que sea corporativo tiene que darse una homogeneidad entre todos los productos que escojamos para que nos representen.

Tu imagen corporativa te diferenciará de otra que ofrezca productos parecidos. He ahí el quid de la cuestión. Si usas todos los medios que estén a tu alcance, mientras más variedad tengas de productos, más fácil será llegar a más clientes.

Cómo crearla

Antes de llegar al producto corporativo, ya tendrás un recorrido hecho previamente. El enfrentarte a la ‘manera’ en la que llegas a tus clientes con los ‘obsequios’ corporativos también hará que te replantees cuestiones que ya considerabas sólidas.

Lo más importante de la imagen corporativa es que tiene que apelar a las sensaciones. Se produce una asociación de tus acciones, de lo que representas como entidad y la imagen ‘formada’ que tienen o pueden llegar a tener los clientes de ti.

Se recurre a la ‘bondad’ de la empresa, que no es otra cosa que el agradecimiento al cliente por estar ahí y creer en nosotros. Por eso es importante que gratifiquemos a aquellos que están ahí, que han creído en nosotros o creerán en nuestro trabajo en algún momento.

Por qué es importante

Hay que crear identidad como empresa. No es qué saben otros sobre nuestra empresa, sino qué impresión tienen sobre ella, qué lectura hacen de ella. Indirectamente, todos aquellos en los que caiga uno de nuestros regalos corporativos se convierten en colaboradores.

Al final, la imagen no deja de ser la representación de algo, lo que queda de tu empresa cuando tú no estás. He ahí la urgencia de crearle esa necesidad.

Por eso:

  • Es relevante ser atractivo en el producto, hacerse reconocible en el mercado.
  • Crea tu propia armonía.
  • Convence con tus productos de que llevar tu marca consigo es la mejor idea.