La vuelta de vacaciones también necesita merchandising
Septiembre tiene algo de enero. Volvemos a la oficina, retomamos reuniones, recuperamos proyectos que dejamos aparcados en julio y empezamos a mirar de reojo todo lo que tenemos pendiente antes de que termine el año.
Y aunque todavía quede lejos la Navidad —o eso queremos pensar—, la vuelta de vacaciones es uno de los mejores momentos para poner en marcha nuevas acciones de marketing y merchandising.
Porque septiembre no solo es el mes de volver. También es el mes de empezar de nuevo.
Septiembre: el verdadero comienzo del curso
Después del paréntesis del verano, las empresas recuperan su ritmo habitual. Vuelven los eventos, las ferias, las reuniones comerciales, las presentaciones de producto y las acciones de comunicación.
Y todo eso necesita algo que muchas veces pasa desapercibido: materiales que hagan visible la marca.
Un nuevo curso puede ser la excusa perfecta para renovar el merchandising corporativo, actualizar los materiales de oficina, preparar un evento o simplemente sorprender a clientes y empleados con algo diferente.
Porque sí, después de las vacaciones también se pueden repartir regalos. Y no tienen que ser bolígrafos con el logo de siempre.
El merchandising también comunica
Un producto promocional es mucho más que un objeto con un logotipo.
Cuando está bien elegido, transmite cómo es una empresa, qué valores tiene y qué relación quiere construir con sus clientes.
Un buen regalo corporativo puede ser útil, bonito, sostenible, tecnológico, divertido o incluso inesperado. Lo importante es que tenga sentido para quien lo recibe y para la marca que lo entrega.
Una botella reutilizable, una mochila, unos auriculares, un accesorio tecnológico, un producto para viajar o un pequeño detalle para la oficina pueden convertirse en auténticos embajadores de marca.
Y cuanto más se utiliza un producto, más veces aparece nuestra marca delante de los ojos de alguien.
La vuelta a la oficina también puede ser un momento especial
¿Quién dice que el welcome pack es solo para nuevos empleados?
Septiembre puede ser un buen momento para preparar un kit de vuelta a la oficina para todo el equipo.
Una libreta, una botella reutilizable, una bolsa, algún accesorio tecnológico y, por supuesto, un diseño cuidado y coherente con la identidad corporativa.
No hace falta gastar una fortuna. Lo importante es pensar el conjunto como una experiencia.
Porque recibir una caja con cinco productos elegidos al azar no es lo mismo que recibir un pack pensado específicamente para empezar una nueva etapa.
Y si tienes un evento, mejor no dejarlo para el último momento
Septiembre y octubre son meses especialmente intensos en cuanto a ferias, congresos y eventos corporativos.
Y aquí aparece uno de los errores más habituales: acordarse del merchandising cuando el evento está a dos semanas.
Entre elegir el producto, comprobar disponibilidades, preparar diseños, hacer pruebas, aprobar artes finales, producir, personalizar y organizar la entrega, el tiempo puede pasar mucho más rápido de lo que parece.
Por eso, si tienes una feria o evento previsto para otoño, este es un buen momento para empezar a prepararlo.
El merchandising debería formar parte de la planificación del evento desde el principio, no ser el último elemento de la lista.
Septiembre también mira hacia Navidad
Y aquí viene la parte que nadie quiere escuchar todavía:
Sí. Hay que empezar a pensar en Navidad. 🎄
Aunque mentalmente sigamos en la playa, los calendarios de producción no entienden de vacaciones.
Los regalos corporativos, packs personalizados, packaging, calendarios, decoración y acciones especiales de Navidad requieren planificación. Y cuanto más personalizada sea la propuesta, más importante resulta anticiparse.
Empezar ahora permite tener más opciones, comparar propuestas, cuidar el diseño y evitar las prisas de última hora.
Porque el mejor regalo de Navidad es el que llega a tiempo.
La vuelta perfecta empieza con una buena idea
El merchandising no debería consistir en comprar productos y ponerles un logo.
Debería empezar con una pregunta:
¿Qué queremos conseguir con esta acción?
¿Queremos fidelizar clientes?
¿Dar la bienvenida a empleados?
¿Generar recuerdo de marca?
¿Acompañar una campaña?
¿Destacar en una feria?
¿Crear una experiencia?
A partir de ahí es cuando tiene sentido elegir el producto, el material, la personalización, el packaging y todos los detalles que hacen que una acción funcione.
En Símbolo Gráfico nos gusta empezar por ahí
Por la idea.
Después vienen el producto, el diseño, la técnica de marcaje, la producción y la logística. Pero todo empieza por encontrar la solución que mejor representa a cada marca.
Así que si después de las vacaciones tienes la sensación de que toca volver a empezar, quizá sea un buen momento para empezar también a pensar en tu próximo proyecto de merchandising.
Y si además tienes una feria en octubre, una campaña en noviembre o un regalo corporativo para Navidad…
Mejor hablamos ahora que en diciembre. 😉
Símbolo Gráfico
Merchandising · Producción gráfica · Packaging · Eventos
Porque volver de vacaciones cuesta menos cuando tienes un buen proyecto entre manos.


